
Las intensas lluvias que afectan a Loja, provocaron un embalse en la cuenca de Shucos y un deslave que sobrepasó la captación. El río cambió su curso y amenaza con arrasar la casa del guardián.
Hary Vega, gerente de la UMAPAL, explica que hoy se realizó una inspección del lugar y una evaluación de los daños provocados. La obra civil de la captación está en buenas condiciones, pero está taponada con palos, piedras y desechos del deslave. Indica que el agua también socavó las tuberías en donde inicia la conducción del líquido hacia la planta de Carigán.

















