
El pasar del tiempo fue deteriorando la estructura de la iglesia de Solamar, construida hace 45 años, de ahí que necesitaba ser intervenida de manera urgente, especialmente la parte interna.
Con el apoyo de la comunidad, el Municipio de Loja intervino con el cambio del cielo raso, mejoramiento de la escalera, el altar y otros elementos que se encontraban en mal estado y debían ser restaurados para el funcionamiento del templo.





