
En el día se aprecia la magnitud paisajística de la ciudad, mientras que al caer el sol la noche se vuelve mágica con las luces multicolores que dan un toque especial a cada área verde y demás espacios públicos.
Este colorido que calienta el ambiente es gratificante para la gente que recorre las calles y parques, uno de ellos es Santo Domingo que a decir del ciudadano Luis Alberto Ríos todos los años, en Navidad, da un buen espectáculo e invita a recorrerlo.
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