Desde el 2015 el Municipio de Loja viene trabajando en la conservación del patrimonio cultural existente a nivel cantonal, el objetivo es preservar varias edificaciones que permiten atesorar el ornato y buena imagen de la urbe.
Una de estas edificaciones es la plaza de San Sebastián, a la que más se ha dado el cuidado arquitectónico para mantener el paisaje patrimonial de este sector.













