
La silla vacía es un mecanismo de participación ciudadana dispuesto en la Constitución de la República y que los gobiernos municipales han regulado en sus ordenanzas con el ánimo de resolver asuntos puntuales de la comunidad.
Para hacer uso de la silla vacía se debe cumplir con ciertos requisitos como estar en goce de los derechos de ciudadanía, en caso de representar a una organización social adjuntar delegación o nombramiento emitida por parte de la organización de hecho o de derecho a la que representa.


















