
Durante el feriado los controles interinstitucionales se intensificaron en la ciudad y parroquias, lo que se busca es evitar la propagación del Covid-19 en todo el cantón.
Como resultado de este trabajo existen siete locales clausurados, entre ellos, tiendas y licoreras que no respetaron el horario de funcionamiento, además levantaron expedientes de establecimientos que no contaban con los permisos de funcionamiento y patente municipal.
















