
En las calles 10 de Agosto y Rocafuerte, pleno centro de la ciudad, todos los días se visualiza en el suelo, fundas, restos de frutas y residuos de comida preparada. Así queda, luego de que comerciantes informales ejercen su actividad en estos espacios no autorizados. Moradores exigen mayor control para evitar proyectar una mala imagen.